En ecología, organismo que toleran o requieren la presencia de oxígeno (aerobio estricto en este caso). El oxígeno es un oxidante extremadamente fuerte y produce radicales muy reactivos, que reaccionan con aminoácidos o ácidos nucleicos inactivando los sitios funcionales de las enzimas o produciendo mutaciones letales. Prácticamente todos los animales son aerobios; la mayoría de los hongos y muchos procariotas pueden sobrevivir en presencia de oxígeno. Para ello, los organismos aerobios requieren la presencia de actividades de desintoxicación, como catalasas y peroxidasas. Entre los aerobios existen diferentes tipos de organismos: (1) los aerobios obligados, que requieren oxígeno para crecer y utilizan el oxígeno como aceptor final de electrones en el proceso de respiración; (2) aerobios facultativos, que pueden utilizar oxígeno o no, para obtener energía; (3) microaerófilos, que requieren bajos niveles de oxígeno; y (4) aerotolerantes, que no se ven afectados por la presencia de oxígeno (Gomez, 2011). (ver respiración aeróbica)