En sexología, esta etapa florece cuando los cambios, presiones y obligaciones de la vida cotidiana propician tensiones que la pareja no puede manejar, lo cual lleva a sentimientos de frustración, enojo, irritación y temor. Si la pareja no puede resolver el conflicto a corto plazo, por lo general la pareja busca ayuda externa e incluso profesional para resolver el conflicto.

Díaz, R. (1996). Una teoría bio-psico-socio-cultural de la relación de pareja. Revista de psicología contemporánea