En psicología, se derivan de las primarias o básicas, generalmente por combinación entre ellas, como las mezclas de colores que un pintor hace en su paleta. No presentan rasgos faciales característicos, ni una tendencia particular a la acción. Las emociones secundarias también se denominan derivadas o complejas. Los celos son una emoción secundaria, cuya forma de afrontamiento puede ser muy distinta según las personas y las circunstancias. Ten Houten ha elaborado un marco teórico de las emociones secundarias como combinación de las primarias (Bisquerra & Laymuns, 2022).