En microbiología, diversas especies de los dominios procarióticos Bacteria y Archaea tienen la capacidad de oxidar Fe(II), hierro ferroso, a Fe(III), hierro férrico. Los electrones obtenidos de la oxidación del Fe(II) se utilizan para la generación de energía en la respiración aeróbica o anaeróbica y/o para reacciones de reducción de asimilación (Straub, 2011).