En sexología y terapia sexual, es interrumpir las pautas de relacionarse sexualmente, no solo por estar asociadas a emociones de ansiedad o frustración, sino también pueden ser parte de los factores mantenedores de los problemas sexuales (ADIPA, 2024). Además, se busca prevenir la aparición de nuevas situaciones de fracaso. Esta prohibición se basa en las prescripciones paradójicas propias de la logoterapia, terapia eriksoniana y terapia breve estratégica.