En economía, Los violadores o destructores son elementos de efecto paradojal. Al ser aplicados con la intención de satisfacer una determinada necesidad, no sólo aniquilan la posibilidad de su satisfacción en un plazo mediato, sino que imposibilitan, por sus efectos colaterales, la necesidad adecuada de otras necesidades. Estos elementos paradojales parecen estar vinculados preferencialmente a la necesidad de protección. Esta necesidad puede provocar comportamientos humanos aberrantes en la medida en que su insatisfacción va acompañada del miedo. El atributo especial de los violadores es que siempre son impuestos (Max-Neef et al., 2010).