Desde la psiquiatría, el sentido de la vida se ha definido como los juicios subjetivos de las personas sobre que sus vidas están marcadas por la coherencia, el propósito y el significado, que emergen de “la red de conexiones, interpretaciones, aspiraciones y evaluaciones que a) hacen comprensibles nuestras experiencias, b) dirigen nuestros esfuerzos hacia futuros deseados, y c) proporcionan la sensación de que nuestras vidas importan y valen la pena” (Steger, 2022).