Equivalen a las emociones básicas. Aunque a veces han recibido otras denominaciones y conceptualizaciones, como discretas, agudas, elementales o puras. En general se caracterizan por una expresión facial característica y una disposición típica de afrontamiento. Por ejemplo, la forma impulsiva de responder al miedo es la huida: la de afrontar la ira es el ataque (Bisquerra & Laymuns, 2022).