A) En psicología, es un trastorno que se define cómo la ausencia o reducción: I) interés en la actividad sexual, II) fantasías o pensamiento sexuales o eróticos, III) inicio actividad sexual y habitualmente no receptiva, IV) interés o placer durante la actividad sexual, V) excitación o placer en respuesta a cualquier invitación sexual, VI) sensaciones genitales o no genitales durante la actividad sexual (ADIPA, 2024). El ciclo vital normal afecta los niveles de deseo y excitación sexual. P. ej. diabetes mejitus, hipertensión arterial, dislipidemia, uso de fármacos. Los cambios neuroendocrinos con la disminución de la testosterona, disminuyendo la intensidad de la sensibilidad periférica (perimenopausia y climaterio). Asimismo, la reducción de los estrógenos, que favorece el trofismo de la mucosa vaginal, afecta la trasudación (diálisis de membrana) o lubricación del canal vaginal. Lo anterior, se asocia con dispareunia (dolor durante la penetración). Culpa y vergüenza con emociones recurrentes en este trastorno. La presencia de problemas de ansiedad o depresión influye sobre este trastorno. Para el tratamiento véase Abordaje disfunción sexual.