En psicología, es un modelo de terapia psicológica que trabaja con la cognición, emoción y conducta o comportamiento. Es el modelo más utilizado en la terapia sexual, utilizando el razonamiento y la evidencia científica permite reemplazar los patrones distorsionados por otros patrones más precisos, creíbles y funcionales (ADIPA, 2024). Véase abordaje disfunción sexual