En ciencia, consiste en buscar, evaluar y sintetizar la evidencia de la investigación, siguiendo pautas pre-establecidas con el fin de responder una pregunta especifica de investigación. Por lo cual, tiene como objetivo una búsqueda exhaustiva y completa de la evidencia existente sobre una materia determinada, por lo que incluye un enfoque sistemático para la búsqueda de literatura siguiendo un protocolo estándar. Permite identificar datos válidos y confiables; y evaluar la calidad del conocimiento científico. Puede o no tener meta-análisis (análisis estadístico de una amplia serie de resultados, provenientes de estudios individuales, con el objetivo de integrar sus hallazgos). La evaluación de la calidad puede determinar la inclusión o exclusión de artículos primarios; así como la necesidad de realizar análisis de sensibilidad. Reduce el sesgo debido a su naturaleza sistemática; sin embargo, pueden tener sesgos de selección. Es típicamente narrativa con tabulación de datos. Apunta a lo que se sabe, por lo que permite generar recomendaciones. Representan un recurso valioso para los responsables de formular políticas o tomar decisiones, ya que asimila múltiples resultados; y permiten superar el problema del tamaño de la muestra insuficiente de los estudios individuales; permitiendo de este modo, aumentar la precisión de la estimación de los efectos. No siempre pueden resolver la incertidumbre con los hallazgos, pero permiten organizar la información existente (Manterola et al., 2013; Samnanni et al., 2017).