En ciencia, literalmente, reducir un todo a sus partes. En matemáticas, el análisis es la investigación de procesos limitantes y proporciona una base firme para el cálculo infinitesimal. Aunque Leibniz pensaba que los infinitesimales eran cantidades infinitamente pequeñas pero reales, las interpretaciones modernas consideran estas meras construcciones como en la física cuántica. En cibernética, el análisis se refiere al proceso limitante en un sistema que involucra a un observador y lo observado. El observador traza distinciones a las que el observado se opone o viola, lo que le obliga a relacionar las partes distinguidas hasta que emerge una descripción estable del sistema que involucra al observador (ver cibernética de segundo orden). En un análisis cibernético, el todo se describe no sólo en términos de sus partes sino, más significativamente, por el patrón que las conecta (ver relación, comunicación, organización). Un análisis de este tipo revela las propiedades holísticas de un sistema sin pérdida ni destrucción (Krippendorff, 1986).