En sexología y terapia sexual, dificultad recurrente persistente para permitir la penetración vaginal (pene, dedos u otro objeto) debido a contracción espasmódica involuntaria de los músculos que rodean el tercio inferior de la vagina. Puede presentarse sin una alteración previa de otras fases de la respuesta sexual humana, pero predispone a desarrollar una dificultad sexual o Disfunción sexual. Por intensidad puede ser leve (relación sexual satisfactoria pero sin práctica penetrativa quizás introducción de un dedo o penetración anal exclusiva), moderado (exclusivo placer erótico en la relación sexual sin penetración), severo (incapacidad de ser penetrada más una actitud de rechazo frente a toda actividad sexual con maniobras de evitación) o muy severo (intensa sensación de miedo y ansiedad anticipatoria cuando se prevé la posibilidad de una relación sexual) (ADIPA, 2024). Véase dispareunia.